Cómo trabajo.

Mi forma de trabajar se basa en la curiosidad, la ausencia de juicios de valor y el respeto.

Como psiquiatra no soy muy partidaria de medicar si no es necesario y, de hacerlo, siempre con la mínima dosis posible. Además, considero esencial tener en cuenta las opiniones y voluntades de la persona que deposita su confianza en mí. Eso hace que suela asesorar sobre las mejores opciones, las alternativas, los efectos secundarios y las posibilidades de retirada, por ejemplo. Es importante escuchar y dialogar de forma profundamente respetuosa. Considero que tanto la psicoterapia como establecer redes de apoyo suponen un mayor empoderamiento para la persona que cualquier pastilla. He tenido la fortuna de formarme con profesionales que entienden la psiquiatría desde una perspectiva bio-psico-social y así es como yo la enfoco.

También soy psicoterapeuta. Especializada en trastornos de personalidad y especializándome en crianza. Hay personas que necesitan una intervención focal y breve y otras que requieren un proceso de trabajo más prolongado, generalmente secuenciado o por etapas. La idea es tener unas dos o tres entrevistas iniciales donde, además de recoger información necesaria para empezar a entenderte, podamos construir en equipo, juntxs, una hipótesis de lo que te sucede y un/unos objetivo/s de trabajo en un tiempo realista. No se trata de decir lo que tienes que hacer sino de sentarnos a reflexionar tu pasado, tu presente y tus posibles futuros proporcionándote nuevas estrategias, nuevas alternativas y un espacio de confidencialidad, confianza, seguridad y calidez suficientemente seguro como para re-crearte y hablar de todo aquello que necesites/sientas. El encuentro con una persona, en una terapia, es en sí un pequeño laboratorio de la vida cotidiana donde seguro que aparecerán situaciones similares a las que te traen a consulta. No es que vayamos a provocarlo, es que sucede de forma natural y es de lo más saludable acogerlo con curiosidad. Estas situaciones, partiendo de la confianza creada, sencillamente se pueden hablar con total naturalidad y aprender de ellas.

Podría hablar de mi orientación (Psicoterapia Cognitivo-Analítica) o de las herramientas que he ido aprendiendo (psicodrama, terapia basada en la mentalización, mindfulness, psicoanálisis, técnicas cognitivo-conductuales…) pero eso aparece en mi currículum y tampoco dice nada de mi como terapeuta. Te contaré una anécdota. Cuando empezaba a formarme, hace unos cuantos años, uno de mis tutores, al verme en una entrevista, me dijo: “eres pura técnica pero te desdibujas”. En aquel momento no supe entenderlo. Ahora creo que tenía más razón que un Santo. Si no eres natural, si no resuenas con la persona, si no te siente presente, si no existe empatía genuina, no hay nada que hacer. Así que… con respeto, pero a pecho descubierto. Con lo que soy. Sin imposturas.

 

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